La hipertensión arterial es una enfermedad
crónica degenerativa de etiología diversa,
cuya característica principal es el aumento
de la presión arterial sostenida, que puede
ser sistólica, diastólica o de ambas.
Es una de las principales causas de
muerte en México, y es considerada un
problema de salud pública, con una prevalencia
de 30%.
Se calcula que, en nuestro país, existen
poco más de 15 millones de pacientes con
este padecimiento, de los cuales la mitad
lo desconoce y el otro 50% no lleva un
adecuado tratamiento, lo que lo hace vulnerable
de presentar complicaciones en
otros órganos: corazón (infartos), cerebro
(hemorragias), riñón (infartos) y retina (infartos,
hemorragias).
Los principales factores que
predisponen son:
Sedentarismo, obesidad, tabaquismo,
colesterol elevado, diabetes mellitus y estrés.
Clasificación:
Primaria o esencial. Se desconoce su
causa, aunque la herencia juega un papel
importante.
Secundaria. Cuando existe alguna enfermedad
que origina la elevación de la
presión arterial, como enfermedades renales,
endocrinas, vasculares
y diabetes
mellitus.
Diagnóstico
Actualmente la
hipertensión
arterial puede
ser controlada
si se detecta en
sus inicios.
Se define
como hipertensión
arterial
cuando en tres ocasiones
diferentes se
demuestran cifras
iguales o mayores de
140/90 mm Hg.

Tratamiento:
Cambio en el estilo de vida:
Reducir el consumo de sal. El consumo
excesivo de sal favorece la retención de
líquidos y, por tanto, el aumento de la
presión sanguínea (los pacientes hipertensos
no deberán consumir más de 2.4 g por
comida (6 g al día).
Dejar de fumar.
El consumo de tabaco
incrementa en la sangre una sustancia
(noradrenalina), responsable de aumentar
la presión arterial en forma directa.
Disminuir el peso. Con obesidad o sobrepeso,
la frecuencia de aparición de hipertensión
arterial en las personas obesas,
es entre 2-3 veces mayor que entre las
que se encuentren dentro de su peso ideal.
Limitar el consumo de alcohol.
El consumo
de alcohol (etanol) no deberá excederse
de 30 ml al día.
Aumentar la actividad física aeróbica
diaria. De 30 a 50 minutos.
Mantener el consumo adecuado de minerales
como potasio, magnesio o calcio.
Reducir la ingestión de grasas saturadas
y colesterol.
Farmacológico:
Será de acuerdo a cada paciente, según
su cuadro clínico (signos y síntomas) para
elegir el medicamento ideal, alguna enfermedad
que tenga o presente y, desde
luego, el costo económico.
Fundación Best, A.C., consciente de
los problemas de salud y las necesidades
de la población, pone a su disposición
consultorios médicos donde se realizan
programas de salud pública como detección
oportuna de la hipertensión arterial
(toma de presión arterial). Pregunte por el
consultorio más cercano a su domicilio,
llame al 01.800.911.66.66.
Dr. Miguel Ángel Santiago Velázquez,
Subdirector Médico, Fundación Best, A.C.